Li Carlos Tryskier
www.psicarlostryskier.com.ar
En este blog encontrarás información sobre cursos, talleres, artículos y notas de interés, promoviendo el debate y la reflexión relativos a la salud mental.
miércoles, 6 de abril de 2016
viernes, 18 de marzo de 2016
TRATAMIENTO CONTRA EL DOLOR
NEUROTERAPIAS O TERAPIAS DE AVANZADA
BASADAS EN LAS NEUROCIENCIAS.
Estas terapias mejoran la calidad de vida de los pacientes
Las Terapias de Avanzada son un conjunto de técnicas psicoterapéuticas que se desarrollaron en los últimos años del siglo pasado y principios de este, ante la demanda de técnicas psicológicas de alta eficacia y velocidad. Incluyen procedimientos de diagnóstico y de tratamiento que se implementan mientras el paciente está sintonizado a su problema.
Pueden resolver la perturbación de un conflicto, como el alivio de dolores tanto crónicos como agudos, constituyéndose como métodos innovadores de hacer psicoterapia. Estas técnicas entran dentro de la categoría de terapias dirigidas a un objetivo determinado y el resultado exitoso de ellas está comprobado por la respuesta emocional del paciente y la modificación de su conducta.
Consisten en una combinación de un abordaje neurofisiológico, como movimientos oculares, zapping en determinados puntos del cuerpo, todo esto combinado con técnicas cognitivas.
Las Terapias de Avanzada son un conjunto de técnicas psicoterapéuticas que se desarrollaron en los últimos años del siglo pasado y principios de este, ante la demanda de técnicas psicológicas de alta eficacia y velocidad. Incluyen procedimientos de diagnóstico y de tratamiento que se implementan mientras el paciente está sintonizado a su problema.
Pueden resolver la perturbación de un conflicto, como el alivio de dolores tanto crónicos como agudos, constituyéndose como métodos innovadores de hacer psicoterapia. Estas técnicas entran dentro de la categoría de terapias dirigidas a un objetivo determinado y el resultado exitoso de ellas está comprobado por la respuesta emocional del paciente y la modificación de su conducta.
Consisten en una combinación de un abordaje neurofisiológico, como movimientos oculares, zapping en determinados puntos del cuerpo, todo esto combinado con técnicas cognitivas.
Se trabaja también con
oclusiones parciales oculares, con unos anteojos especialmente diseñados que
activan por separado los hemisferios cerebrales.
El común denominador de estas técnicas consiste en buscar el equilibrio e integración de la información entre ambos hemisferios cerebrales que, como resultado de un trauma o de un situación que produce estrés, se salen de sincronía generando como resultado los síntomas. El modelo consiste en que la emoción inapropiada produce un desequilibrio eléctrico entre ambos hemisferios cerebrales, y como consecuencia, se mantienen las emociones disfuncionales en forma intacta.
El común denominador de estas técnicas consiste en buscar el equilibrio e integración de la información entre ambos hemisferios cerebrales que, como resultado de un trauma o de un situación que produce estrés, se salen de sincronía generando como resultado los síntomas. El modelo consiste en que la emoción inapropiada produce un desequilibrio eléctrico entre ambos hemisferios cerebrales, y como consecuencia, se mantienen las emociones disfuncionales en forma intacta.
Si conseguimos equilibrar los
hemisferios cerebrales mientras el sujeto piensa o siente lo que percibe como
perturbador, se logra corregir la disfunción
Este es un nuevo paradigma neurofisiológico, que es común a todas las técnicas que usamos, a decir verdad, es un buen ejemplo de pensamiento lateral.
Hoy sabemos que tanto un trauma como una fobia son procesados y almacenados siempre por el hemisferio derecho, en donde se alojan las creencias y sentimientos negativos.
Con estos métodos podemos hacer pensar en el trauma o la fobia con el hemisferio izquierdo, el que posee los recursos y los sentimientos positivos. Se cotejan así las diferentes lecturas del mismo hecho que están existiendo en ambos hemisferios, llegando a una solución realista y adaptativa y veraz y se logran corregir las emociones y conductas inapropiadas ligadas a recuerdos traumáticos o creencias disfuncionales.
En estas técnicas se trabaja con la diferente información que cada uno de los hemisferios cerebrales tiene acerca del hecho perturbador o traumático. Con métodos determinados se logran equilibrar los hemisferios con respecto al conflicto, y se consigue la reducción de la perturbación (angustia o miedo, por ejemplo) a un mínimo adecuado y adaptativo.
Este es un nuevo paradigma neurofisiológico, que es común a todas las técnicas que usamos, a decir verdad, es un buen ejemplo de pensamiento lateral.
Hoy sabemos que tanto un trauma como una fobia son procesados y almacenados siempre por el hemisferio derecho, en donde se alojan las creencias y sentimientos negativos.
Con estos métodos podemos hacer pensar en el trauma o la fobia con el hemisferio izquierdo, el que posee los recursos y los sentimientos positivos. Se cotejan así las diferentes lecturas del mismo hecho que están existiendo en ambos hemisferios, llegando a una solución realista y adaptativa y veraz y se logran corregir las emociones y conductas inapropiadas ligadas a recuerdos traumáticos o creencias disfuncionales.
En estas técnicas se trabaja con la diferente información que cada uno de los hemisferios cerebrales tiene acerca del hecho perturbador o traumático. Con métodos determinados se logran equilibrar los hemisferios con respecto al conflicto, y se consigue la reducción de la perturbación (angustia o miedo, por ejemplo) a un mínimo adecuado y adaptativo.
La perturbación no retorna una
vez desensibilizada y los resultados se mantienen en el tiempo. La duración de
los tratamientos es variable.
Comparado con los tratamientos tradicionales psicoterapéuticos estas técnicas son de una velocidad y eficacia asombrosa. Pueden ser usadas a cualquier edad, desde bebes de meses a ancianos.
Comparado con los tratamientos tradicionales psicoterapéuticos estas técnicas son de una velocidad y eficacia asombrosa. Pueden ser usadas a cualquier edad, desde bebes de meses a ancianos.
Lic. Carlos Tryskier
www.psicarlostryskier.com.ar
miércoles, 3 de febrero de 2016
AUTOESTIMA. Parte 2. Indicios Negativos y Positivos, Trastornos.
Indicios positivos de autoestima
- Cree con firmeza en ciertos valores y principios, y está dispuesta a defenderlos incluso aunque encuentre oposición. Además, se siente lo suficientemente segura de sí misma como para modificarlos si la experiencia le demuestra que estaba equivocada.
- Es capaz de obrar según crea más acertado, confiando en su propio criterio, y sin sentirse culpable cuando a otros no les parezca bien su proceder.
- No pierde el tiempo preocupándose en exceso por lo que le haya ocurrido en el pasado ni por lo que le pueda ocurrir en el futuro. Aprende del pasado y proyecta para el futuro, pero vive con intensidad el presente.
- Confía plenamente en su capacidad para resolver sus propios problemas, sin dejarse acobardar fácilmente por fracasos y dificultades. Y, cuando realmente lo necesita, está dispuesta a pedir la ayuda de otros.
- Como persona, se considera y siente igual que cualquier otro; ni inferior, ni superior; sencillamente, igual en dignidad; y reconoce diferencias en talentos específicos, prestigio profesional o posición económica.
- Da por sentado que es interesante y valiosa para otras personas, al menos para aquellos con los que mantiene amistad.
- No se deja manipular, aunque está dispuesta a colaborar si le parece apropiado y conveniente.
- Reconoce y acepta en sí misma diferentes sentimientos y pulsiones, tanto positivos como negativos, y está dispuesta a revelárselos a otra persona, si le parece que vale la pena y así lo desea.
- Es capaz de disfrutar con una gran variedad de actividades.
- Es sensible a los sentimientos y necesidades de los demás; respeta las normas sensatas de convivencia generalmente aceptadas, y entiende que no tiene derecho ni lo desea a divertirse a costa de otros.
Indicios negativos de autoestima
·
Autocrítica rigorista, tendente a crear
un estado habitual de insatisfacción consigo misma.
·
Hipersensibilidad a la crítica, que la
hace sentirse fácilmente atacada y a experimentar resentimientos pertinaces
contra sus críticos. Incapacidad para tomar decisiones.
·
Indecisión crónica, no tanto por falta de
información, sino por miedo exagerado a equivocarse. Anticipa su fracaso: Auto
profecía cumplida
·
Deseo excesivo de complacer: no se atreve
a decir «no», por temor a desagradar y perder la benevolencia del peticionario.
·
Perfeccionismo, o autoexigencia de hacer
«perfectamente», sin un solo fallo, casi todo cuanto intenta; lo cual puede
llevarla a sentirse muy mal cuando las cosas no salen con la perfección exigida.
Arrogancia.
·
Culpabilidad neurótica: se condena por
conductas que no siempre son objetivamente malas, exagera la magnitud de sus
errores y delitos y/o los lamenta indefinidamente, sin llegar a perdonarse por
completo
·
Hostilidad flotante, irritabilidad a flor
de piel, siempre a punto de estallar aun por cosas de poca importancia; propia
del supercrítico a quien todo le sienta mal, todo le disgusta, todo le
decepciona, nada le satisface.
·
Personalidades
muy narcisistas o egocéntricas
·
Tendencias defensivas, un negativo
generalizado (todo lo ve negro: su vida, su futuro y, sobre todo, su sí mismo)
y una inapetencia generalizada del gozo de vivir y de la vida misma.
Repercusión de los desequilibrios de autoestima en adolescentes
Trastornos
psicológicos:
- Ideas de suicidio.
- Falta de apetito.
- Pesadumbre.
- Poco placer en las actividades (anhedonia).
- Pérdida de la visión de un futuro.
- Estado de ánimo triste, ansioso o vacío persistente.
- Desesperanza y pesimismo.
- Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
- Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
- Trastornos en el sueño.
- Inquietud, irritabilidad.
- Dolores de cabeza.
- Trastornos digestivos y náuseas.
Trastornos
afectivos:
- Dificultad para tomar decisiones.
- Enfoque vital derrotista.
- Miedo.
- Ansiedad.
- Irritabilidad.
Trastornos
intelectuales:
- Mala captación de estímulos.
- Mala fijación de los hechos de la vida cotidiana.
- Dificultad de comunicación.
- Autodevaluación (baja autoestima)
- Incapacidad de enfrentamiento.
- Ideas o recuerdos repetitivos molestos.
Trastornos
de conducta:
- Descuido de las obligaciones y el aseo personal.
- Mal rendimiento en las labores.
- Tendencia a utilizar sustancias nocivas.
Trastornos
somáticos:
- Insomnio.
- Inquietud en el sueño.
- Anorexia.
- Bulimia.
- Vómitos.
- Tensión en músculos de la nuca.
- Enfermedades del estómago.
- Alteraciones en la frecuencia del ritmo cardíaco.
- Mareos.
- Náuseas.
- Lic. Carlos Tryskier
jueves, 28 de enero de 2016
AUTOESTIMA, Cimiento de la confianza que no se puede fingir. PARTE 1
Desde el “conócete a ti mismo” de
Sócrates del Siglo V, grabado en el
frente del templo de Apolos en la ciudad de Delfos y hasta la actualidad, la definimos como la
imagen de si mismo.
Qué ve la persona cuando se mira a si misma ? Te
gusta quien eres ?
Qué mascaras usamos para
protegernos ?
Descubrir quien soy mirándome sin
miedo al espejo.
“Conócete a ti mismo”: idea de la brecha existente entre lo que
somos (el real), lo que queremos ser (el ideal) y lo que creemos ser (el
percibido), las distancias entre cada uno determinan nuestra autoestima.
La imagen de sí: es la
representación interna que nos hacemos de nosotros, y define como nos vemos y
pensamos que nos ven los otros, y lo que la persona ve cuando se mira a sí
misma, determinará e indicará su camino.
En 1902 Charles Cooley conceptúa en
la Teoría del yo espejo: las personas
construyen su imagen interna como resultado del reflejo que nos devuelve el
entorno.
Abraham Maslow principal
exponente de la psicología Humanista asevera que la motivación para aprender y
crecer está relacionada con la autoestima.
La interpretación de hechos
infantiles determinan nuestras emociones
y no los hechos en si mismos, y crean una imagen de sí (positiva o
negativa), en la interacción con los padres dependiendo de qué y cómo se dice
la palabra expresada y del peso que esta tiene en el otro . Debemos centrarnos
frente a los niños no criticando o alabándolos en demasía, sino en el accionar
de ellos, no es lo mismo expresar: sos malo ¡!, a decir: has hecho algo que está
mal, tampoco que siempre son geniales, sino que han hecho algo genial, porque
estaríamos creando una alta exigencia difícil en general de satisfacer con su
consecuente frustración ante la comparación de una vara muy alta en la que nos
miramos. Una autoestima baja es poco saludable como una muy alta.
Solo el propio sentido de
autovaloración marca como se siente una persona.
Tener fama, dinero, logros
materiales o intelectuales no aseguran una alta autoestima estando relacionado
al nivel de satisfacción con uno mismo. El sentimiento de auto valoración
impacta en todos los ordenes de la vida, en la elección de pareja, en el
estudio, trabajo, en amistades, en nuestra forma de relacionarnos.
Una de las necesidades mas
importantes del ser humano, es la de sentirse “aceptado”
Tenemos tres espejos donde
mirarnos: 1- nuestros padres, 2- nuestros maestros y 3- nuestros pares Nuestro
Icc. necesita confirmar constantemente la imagen que tenemos de nosotros, por
ello a veces resulta difícil actuar mas allá de la visión de quien es uno
mismo.
Si una persona tiene una imagen
muy empobrecida de sí, repite relaciones dolorosas que la harán sufrir. Cuando
se encuentran con personas que las tratan bien , hacen todo lo posible
(inconscientemente) para estropear la relación, auto boicoteándose,
extendiéndose a todos los aspectos de la vida.
La baja autoestima aparece cuando
uno se cuestiona todo lo que hace, confirma sus creencias negativas sobre si
mismos, restando importancia a sus alegrías y logros, potenciando sus miserias,
obsesionado con la idea de no estar a la altura de los demás.
En la cultura occidental
judeo-cristiana, uno adquiere la idea de que la autoestima es sentirse
especial, y allí comienzan los problemas…, siempre nos comparamos con lo mejor
y peor de nosotros. Reconocernos y aceptarnos nos conecta con los otros (todos
fallamos)
La autoestima no es narcisismo
Un error común consiste en pensar que el amor a
uno mismo es equivalente al narcisismo. Sin embargo, este es un síntoma de baja
autoestima, lo cual significa desamor por uno mismo. Una persona con una
autoestima saludable se acepta y ama a sí misma incondicionalmente. Conoce sus
virtudes, pero también sus defectos. A pesar de ello, es capaz de aceptar tanto
las virtudes como los defectos y vivir amándose a sí misma. Por el contrario,
una persona narcisista no es capaz de conocer y/o aceptar sus defectos, que
siempre trata de ocultar, al tiempo que intenta amplificar sus virtudes ante
los demás para, en el fondo, tratar de convencerse a sí misma de que es una
persona de valor y tratar de dejar de sentirse culpable por sus defectos.
Qué mascaras usamos para
protegernos ?. Cuando la imagen de uno está dañada al crecer puede que
la ocultemos bajo mascaras de diferentes formas: - desde una extrema modestia
hasta la pedantería mas escandalosa, o la de
Sr. Perfecto, o arrogantes o prepotentes.
Síndrome del todopoderoso:
personas muy heridas que intentan ocultarlas disimulando conductas obsesivas
donde suelen alojarse mucho rencor y desamor.
Síndrome del barril sin fondo:
Cuando el vacío interno es muy grande y exige permanentemente ser llenado con
algo: posiciones, trabajo constante, logros, proezas, éxitos, pero como toda
adicción nunca alcanzan.
Todo va a parar a un saco roto:
la imagen de sí mismo y sentimientos muy narcisistas o egocéntricos como
señales de baja autoestima.
Técnicas de afirmación:
Hay que tener mucho cuidado con su utilización , considerando y evaluando la
brecha entre donde esta la persona y donde le gustaría estar, la distancia
entre sus pensamientos negativos y positivos.
Al realizar las afirmaciones y al
no lograr luego resultados se potencia el fracaso.
Tenemos que bajar nuestro ideal y elevar nuestra propia imagen., porque al ser muy
grande la brecha ocasiona rencor hacia nosotros mismos y envidia hacia los
demás.
No enfocar la energía y atención
en uno mismo, desviándola fuera de nosotros, nos alivia.
Estas personas deberían iniciar
un tratamiento terapéutico para reacomodar su imagen revalorizando sus aspectos
positivos.
Descubrir quien soy mirándome sin
miedo al espejo: debemos
aceptarnos con nuestras propias luces y sombras, cuando entendemos que somos únicos,
dejamos de compararnos con los demás, dejo de querer ser otro y comienzo a
descubrirme en quien soy yo. Poder descartar lo inapropiado, posibilita
transformar nuestra capacidad de modificar, aprendiendo a querernos y a
potenciar las áreas donde están nuestras fortalezas y en las que están nuestras
necesidades de mejorar.
Lic. Carlos Tryskier
www.psicarlostryskier.com.ar
miércoles, 13 de enero de 2016
lunes, 26 de octubre de 2015
miércoles, 8 de julio de 2015
ME SIENTO SOLO...
La soledadLa definición de soledad está dada por la carencia de compañía. Es un estado subjetivo –cada quien lo vive de manera particular y única-.
Somos seres sociales, gregarios; es imposible no tener contacto aunque sea superficial con alguien. El sentimiento de soledad está relacionado al concepto de apego, que se inicia en el vínculo temprano con la madre, desde el momento mismo del nacimiento.
Una persona sola es pasible de generar pensamientos originados en profundos y viejos prejuicios como por ejemplo: “es complicada”, “por algo está sola”, “es rara”, etc. y en general se refiere a la falta de pareja como señal de estar incompletos. Las imágenes que acompañan a la soledad suelen ser devastadoras.
Es común que esta condición abarque enteramente al ser de aquella persona nombrándose como “soy solo/a”, “es solo/a”, sin tener en cuenta que puede ser un estado transitorio, aunque no se elija, dando lugar a “estoy solo/a”.
El punto es que la soledad suele tener mala prensa y muchas veces se vive con dolor y sentimientos de insatisfacción.
Habría que distinguir aislamiento y soledad como fenómenos que se asocian a la calidad de las relaciones interpersonales. La soledad puede darse por aislamiento emocional (momentos de duelo, tristeza, abandono, perdidas) o por aislamiento social (fobias).
Hoy en día se instaló la modalidad virtual de generar lazos y curiosamente tienen una doble lectura: destruye vínculos a la vez que genera nuevas formas de estos. Hay quienes se sienten contenidos y a salvo de un encuentro real, refugiándose tras una pantalla interactuando con una imagen virtual, en donde ambos pueden presentarse como “el ideal”.
Si no se avanza, si se quedan en esta situación con tendencia a profundizarse en esta clase de lazos puede ser una trampa muy difícil de sortear.
No estoy de acuerdo con que a la soledad “hay que combatirla” como si fuese un resfrío.
Distinto es pensar en afrontarla con recursos internos y subjetivos, como por ejemplo, desarrollar actividades artísticas que en otros momentos de la vida no se hubieran animado, descubrir aptitudes que pueden llevarnos por caminos impensados, buscar nuevas relaciones con personas que tengan intereses y situaciones actuales similares.
La peor soledad es la que se experimenta en compañía, cuando se está con una persona para no estar solos, o cuando se asiste a espacios en los que no nos sentimos cómodos. Aquí hay un camino de aprendizaje a recorrer porque descubrir que estar solo puede ser un período fecundo en nuestra vida es un gran paso hacia nuevas y enriquecedoras experiencias de vida.
Cicerón decía: "Nunca estaba menos solo que cuando estaba solo".
Lic. Silvina Rosenbaum
Revisado por el Lic. Carlos Tryskier
www.psicarlostryskier.com.ar
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




