jueves, 12 de junio de 2014

CUANDO DEBO CONSULTAR A UN PSICOLOGO...?



                                                   

“Si te duelen las muelas vas al odontólogo

y si te duelen los sentimientos…?”


 No nos engañemos. Tomar la decisión de ir a un psicólogo no es tan simple como pagar la cuenta de la luz. Sí. En teoría, estamos en tiempos de apertura mental y liberación de prejuicios. Pero a la hora de la hora, no hay tal. “Fulano va al psicólogo”, dicen algunos en voz baja. Desde entonces, “fulano” será blanco de miradas caritativas o suspicaces. “Va por flojo. Yo resuelvo mis propios problemas solo”, dirá alguno. “¡Pobrecito!”, señalarán otros. “Yo sí había notado algo extraño en él…”, pensarán los más desconfiados.
Para completar, no es despreciable el número de personas que siente verdadera aversión por los psicólogos. Muchos piensan que se trata de aprendices de brujo que te dan consejos obvios y te cobran por perder el tiempo contigo. Dicen que venden aire para que aprendas que el agua moja.
¿Cuándo debes consultar?
Es difícil separarse de la mirada de los demás y tomar la decisión autónoma de consultar un psicólogo. Generalmente se hace durante una fuerte crisis, cuando te das cuenta de que si no haces algo, te hundes. No es necesario esperar hasta estar en una situación extrema para tomar la sana decisión de pedir ayuda.
Estas son algunas de las condiciones que hacen necesaria una intervención psicológica en tu vida:
* Cuando sientes que has perdido la esperanza.
* Cuando sufres y no logras identificar un por qué concreto.
* Cuando el conflicto, o la agresión, o la dependencia son el fundamento de tu relación con los demás, así pienses que son ellos los que generan el problema.
* Cuando la angustia y el miedo inespecífico son tu pan de cada día.
* Cuando tu expresión favorita es: “Estoy harto”.
De hecho, si se te ha pasado por la mente consultar con un psicólogo, simplemente hazlo. Así no veas grave lo que te sucede. Lo peor que puede ocurrirte es vivir una nueva experiencia que puede ser o no, lo que estás buscando.
“Uno habla solo porque uno no dice jamás sino una sola y misma cosa,salvo si uno se abre a dialogar con un psicoanalista…”
Lacan- Seminario XXIV -11/1/77
Lo que debes tener en cuenta
Cuando comprendes que no te alcanza el consejo de un amigo, y que no es lo mismo…
Un psicólogo no es un nuevo mejor amigo. Se trata de un profesional entrenado para ayudarte a reorganizar tus ideas y tus sentimientos, de modo que sufras menos y tengas una vida más armónica.
El resultado de una intervención psicológica no es la felicidad plena. Lo que un profesional de la salud puede hacer por ti es aportarte herramientas para que abordes tus problemas y conflictos con mayor asertividad. Esto, evidentemente, mejorará tu calidad de vida, pero no te inmunizará contra el sufrimiento o la confusión.
No todos los psicólogos son iguales. Los hay más directivos, que construyen contigo soluciones puntuales para el asunto que te llevó a consulta y optan por una terapia breve. Otros buscarán ir un poco más allá y no solamente trabajarán el problema que te aqueja aquí y ahora, sino que ahondarán en el contexto de tu vida. Algunos más te llevarán a buscar las fuerzas inconscientes que operan en lo más profundo de tu ser, en el marco de un proceso largo.
Es importante que investigues antes de elegir el tipo de intervención que quieres. También debes asegurarte de consultar un profesional idóneo y preguntarle abiertamente por su enfoque y su metodología de trabajo.
Algo que te puede parecer antipático es el tema del tiempo y el dinero. No es fácil acostumbrarse a desnudar el corazón herido ante alguien que en cualquier momento te dice “Acabó su tiempo” y luego te cobra. Al principio dan ganas de llorar. Con el tiempo, entiendes que buena parte de tu cura depende de esos dos factores: encuadrar un momento para la terapia y quedar libre de lazos con el psicólogo pagándole por su trabajo.



Lic Carlos Tryskier
www.psicarlostryskier.com.ar


lunes, 26 de mayo de 2014

QUE NOS DICE EL DESORDEN EN EL HOGAR?




Los seres humanos emitimos mensajes y señales de acuerdo con el acomodo de nuestros objetos personales, incluso en nuestros cajones. 

La acumulación de objetos es una forma de emitir señales; demasiados objetos emiten la señal de saturación de ideas, proyectos y planes totalmente confusos, muy poco estructurados y definidos.
El desorden altera el tao o el camino para obtener nuestras metas. Bloquea las vías de acceso de oportunidades y nos hace perder tiempo, que puede ser valiosísimo para estructurar de manera ordenada y disciplinada nuestro plan de vida.
Dependiendo del lugar donde se acumule el desorden, es el mensaje o señal que se está emitiendo:
• Si hay desorden u objetos amontonados en la entrada de la casa, se interpreta como miedo a relacionarse con otras personas.
• Si hay desorden u objetos amontonados en el armario, el mensaje es que no se tiene el control sobre el análisis y el manejo de las emociones.
• Si hay desorden u objetos amontonados en la cocina, el mensaje o señal es de resentimiento o de fragilidad sentimental.
• Si hay desorden en el escritorio o área de trabajo, el mensaje es de frustración, miedo y necesidad de controlar las situaciones.
• Si hay desorden detrás de las puertas, el mensaje es de miedo a no ser aceptado por los demás, sensación de sentirse vigilado constantemente.
• Si hay desorden debajo de los muebles, el mensaje es que se le da demasiada importancia a las apariencias.
• Si hay desorden u objetos acumulados en bodegas, el mensaje es que se vive del pasado.
• Si hay desorden u objetos acumulados en el garaje, el mensaje es de temor y falta de habilidad para actualizarse.
• Si hay desorden y objetos amontonados por toda la casa, el mensaje es de coraje, enojo, desidia y apatía hacia todos los aspectos de la vida.
• Si hay desorden u objetos acumulados en pasillos, el mensaje es de conflictos para comunicarse, miedo a decir y manifestar lo que se desea en la vida.
• Si hay desorden u objetos acumulados en la sala, el mensaje es de temor al rechazo social.
• Si hay desorden en el comedor, el mensaje es de miedo a no dar pasos firmes y sólidos, sensación de dominio por parte de la familia.
En los casos en los que tenemos antigüedades u objetos heredados, éstos se impregnan de la energía de aquellas personas a las que han pertenecido. Un ritual para limpiarlos es hacerlo con incienso o aceite esencial natural de algún cítrico como naranja, limón, toronja o mandarina.
Después de haber acomodado todo ese desorden ya hemos dado el segundo paso, ahora pasamos al tercer paso limpiar o despejar la energía de nuestros espacios de vida. Esto te ayudará a convertir tus espacios en lugares sagrados; en el cual encontrarás más sentido a tu vida y serás más asertivo en tus decisiones y proyectos. 

Lic. Carlos Tryskier
www.psicarlostryskier.com.ar

jueves, 15 de mayo de 2014

LA AMISTAD




 



La amistad es un tipo de unión afectiva que se basa en la comunicación, el apoyo mutuo, la comprensión, el cariño y la absoluta armonía entre dos personas. 




 El psicólogo Cari Rogers quien impulsó la carrera del counseling, considera que una amistad sana tiene que tener cuatro características:
1. La autenticidad, es decir, tiene que expresar claramente el modo de sentir sin máscaras ni reservas.
2. La cordialidad, que consiste en una aceptación y consideración incondicionales, sin pretender que los demás hagan lo que uno quiere.
3. La empatía que es la capacidad para comprender lo que la otra persona siente. A veces es preciso escuchar intensamente lo que dice, y otras se percibe sin necesidad de palabras.
4. La disposición de apertura hacia el otro, de compartir de puertas para afuera. Las personas que más se abren suelen tener más amigos.
Con el amigo se puede ser totalmente sincero, abrirse por completo sin temor y sin reservas, en él se deposita la confianza y se espera por otra parte, comprensión. 
En la amistad hay dos sentimientos fundamentales que son la confianza y el cariño.
El significado de la amistad y el tener amigos es algo que se instaura en la infancia y estas primeras adquisiciones influyen en su desarrollo posterior. 
Es fundamental el aprendizaje que se hace a partir de los padres, de sus amigos y la relación que tengan con ellos, incluso los conceptos que a sus hijos les transmitan. Es más fácil que un niño tenga amigos en su familia donde se valoran y potencian estos lazos de amistad.
La amistad, como la relación de pareja, es una relación íntima de dar y recibir. Responde a unas necesidades inmediatas, como son la necesidad de seguridad, de aprobación de los otros y el rechazo de la soledad, aportando gratificaciones como la compañía y el sentirse comprendido y querido. 
Al «tener un amigo» debemos sentir certeza completa de que podemos contar con él, y a su vez de que él puede contar con nosotros. Aparte de la relación afectiva en sí, la amistad es siempre una forma de enriquecimiento personal, del cariño del amigo se aprende, pero también de sus experiencias, de sus conocimientos y de sus vivencias.

Lic. Carlos Tryskier

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miércoles, 14 de mayo de 2014

LOS DISTINTOS TIPOS DE AMOR





En las enseñanzas psicológicas que nos dejaron los antiguos griegos vemos que existen cuatro distintas manifestaciones de esa “materia prima” que es el Amor.

 Y conocer sus diferencias no es algo que haga a una necesidad eruditiva, sino a saber que los sentimientos que experimentamos hacia alguien o alguien experimenta hacia nosotros pueden estar teñidos de una u otra modalidad, o bien cambiar de una modalidad a otra, o ambas per-sonas sentir amor recíproco, pero de distinta modalidad, lo cual hace con-flictivo o inviable el vínculo.

1) EPITHEMIA: Significa etimológicamente “excitación sexual”. Hambre de contacto. Es lo que el hombre tiene en común con los animales. Tensión en el cuerpo que es necesario aliviar. Sensualidad indis-criminada = “yo necesito”. No hay otro. También amor de bebé. Re-lacionada con la supervivencia = posesividad.
 Para los antiguos grie-gos, era parte de lo natural y saludable. Para la cultura judeo-cristiana es parte del Mal y de lo perverso. Mito de Dafne perseguida por Apolo. Mito de Circe y Ulises.

2) PHILIA: Significa, etimológicamente, “amistad”. Amor solar, radiante, basado en la conciencia = “yo te elijo”. La autoestima del amado se acrecienta al sentirse digno del amor de alguien “maravilloso”. Hay otro, pero idealizado = el otro es inspirador. Creatividad. Aprecio. Placer en complacer. Necesidad de compartir.

3) EROS: Dos entidades separadas que quieren combinarse de tal forma que la experiencia las transforme profundamente. “Yo te deseo.” Se desea la fusión suprafísica con el otro = frustración. Lleva implícito sufrimiento, dolor, imposibilidad. Éx-tasis = salirse de sí = posibilidad de trascedencia o de dependencia adictiva. Unión = muerte.
 Comunión crística. Se nutre del misterio, de lo desconocido = la familiaridad lo apaga. Campo fértil para las mutuas proyecciones. Autotransformación frecuentemente reemplazada por deseo de que el otro se transforme.

4) ÁGAPE: Significa, etimológicamente, “Amor de Dios hacia el hombre.” Deseo de conectarse con lo Divino por mediación del otro. Amor desapegado. “Amo que seas quien realmente eres.” Amor del Ser, con capacidad de dar espacio, de soltar al otro.
No idealización ni proyección (con trabajo!) = conocer al otro profundamente y dejarse conocer. No posesividad ni celos. El tipo de amor que despierta y libera.

Lic. Carlos Tryskier
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martes, 29 de abril de 2014

QUE ES LA PERVERSION?




Perversión : el término popular tiene un trasfondo moralista,  suponer que las cosas tienen una naturaleza y que desviarse de ellas implicaría ser un pervertido, llevándolo al  campo de la sexualidad tendríamos entonces que la perversión se desvía de la norma sexual.




     Freud  se distanció de este concepto ampliando el campo de las perversiones a toda la sexualidad.  En tres ensayos de una teoría sexual de 1905 considera la sexualidad normal como un lugar hacia una meta , desliga el termino  sexualidad de la genitalidad, ampliándola y caracteriza a la sexualidad infantil,  sometida al juego de las pulsiones parciales, lejanas de ser una sexualidad genital en pos de la reproducción . Así tenemos al niño como un perverso polimorfo.
Freud plantea cuestiones mas allá de la descripción fenomenológica definiendo a la perversión como una conducta con mecanismos propios diferentes de la neurosis y la psicosis.
Es Lacan mas adelante quien divide en tres estructuras clínicas: neurosis , perversión  y  psicosis.
Aunque  la estructura perversa y la neurótica comparten algunas características (están dentro de la dialéctica fálica, el Edipo, e inscripción del Nombre del Padre) ambas estructuras se diferencian claramente.
 En  la perversión hay falta de represión, porque no responde a un orden natural en su desarrollo psicosexual, mas  ligado a su propia historia, especialmente al atravesamiento del Edipo que  determinará la posición del Sujeto en la estructura.
Este ordenamiento se basa en una norma de funcionamiento del aparato psíquico, y no de normas morales establecidas dentro de una sociedad.
Una cosa es una estructura perversa, y otra  las fantasías perversas de los neuróticos. A los actos perversos que hacen los neuróticos Lacan los llama perversiones transitorias, allí ubicamos por ej. El placer de espiar, los juegos eróticos, los juguetes, los disfraces, etc.
La neurosis es el negativo de la perversión, es decir que los perversos hacen lo que los neuróticos fantasean.
El deseo es una pregunta, es tolerar un no tener, una pregunta sobre el deseo mismo, y esto en el perverso no existe, no hay deseo erótico, no se pregunta ni asocia, por ello es difícil su continuación en un análisis, ya que nunca se angustia, si podría dudar o preguntarse podríamos hablar de acto perverso y no de perversión.

Lic. Carlos Tryskier 
 www.psicarlostryskier.com.ar